Plaza de los Héroes de Budapest

Día 0: Llegada y fin de año en Budapest

Tras un viaje de avión desde Madrid sin incidentes con la desaparecida MALEV, a las 17:00 del 31 de Diciembre de 2011 aterrizamos en Budapest. Tomamos el transporte público desde el aeropuerto (Autobus 200E + metro) hasta nuestro apartamento (*) y alrededor de las 18:30 salimos a superficie. Budapest nos recibía fría, de noche y tenuemente iluminada. Caminamos unos 500 metros y encontramos el apartamento. Nos instalamos rápidamente y nos dispusimos a dar nuestro primer paseo por Budapest. ¿Objetivo? Ver el Danubio y sus puentes.

En el día de llegada a la ciudad, mi consejo suele ser caminar por alguno de los sitios principales para ubicarse, pero no detenerse mucho tiempo en cada lugar, ya que pasaréis por ellos en bastantes ocasiones.

Tras 25 minutos caminando, llegamos hasta el Puente de la Libertad, donde hicimos nuestra primera sesión de fotos. Impresiona llegar a este punto y ver la ciudad iluminada. Se me quitó el frío y tardé un tiempo en reaccionar, lo habíamos conseguido. ¡Celebraríamos la entrada del año 2012 en Budapest!

Celebracion Fin de Año en Budapest

Celebracion Fin de Año en Budapest

En la vuelta a casa, ubicados varios de los puntos clave, nos dispusimos a preparar la cena de fin de año: cous-cous de pollo y verduras como plato principal, acompañado de entrantes españoles: jamón serrano, queso, patés, pastel de cabracho, etc.

A las 23:15, era el momento para salir de casa, tomar el tranvía 4 y llegar hasta Oktogon, donde había leído que se celebraba el fin de año. Tras bajarnos del tranvía (obligados por la cantidad de gente) y caminar 10 minutos, llegamos. Allí había gente, bastante, pero nada de cuenta atrás, campanadas o similar. Así que recurrimos a la españolada, miramos reloj, cantamos las campanadas y con nuestra lata de uvas Hacendado, dimos buena cuenta de las 12 y comenzamos el nuevo año. Quizás no cómo esperábamos de ambiente, pero sí de compañía. En estas, alguno se creyó ganador de algún gran premio de F1 y agitó el champán, poniéndonos a todos empapados. Bueno, cosas de la emoción.

La gente nos miró algo extrañada, porque la entrada de año fue por libre. Eso sí, fuegos artificiales muchos, petardos otros tantos y gente bebiendo, toda la que queráis. Se bebe mucho, es barato, hace frío y se puede hacer en la calle, condicionantes perfectos para el descontrol de madrugada.

Fuegos artificiales en Budapest

Fuegos artificiales en Budapest

Decidimos caminar por la avenida Andrassy, contemplando por primera vez la ópera y la sinagoga. Encontramos mucha gente disfrazada y buen ambiente en la calle. Algo de frío, pero llevadero, era el 1 de Enero de 2012 y estábamos en Budapest. Ya con algo de cansancio, decidimos refugiarnos en casa y jugar tranquilamente unas cartas, así nos dieron las 4:00 am. Fue un bonito inicio de año, diferente al que me imaginaba (esperaba mucha más marcha en las calles), pero en la mejor de las compañías.

(*) Nuestro alojamiento estaba situado en la zona 7, un apartamento de 4 personas muy coqueto y acogedor. En los siguientes días lo llamaré casa.

Día 1: Caminando y descubriendo la perla del Danubio

Comenzamos el día dando un largo paseo paralelos al Danubio, en concreto desde casa hasta el Muelle 7, donde están situados los barcos Legenda, que ofrecen el tour por el río. De ahí caminamos y paseamos por Vaci Ucta, que es la calle más comercial y turística de la ciudad. La mayoría de firmas comerciales se sitúan ahí, destacando el imperio ZARA con la esquina más importante.

Catedral de San Esteban

Catedral de San Esteban

Desde allí continuamos hasta la Catedral de San Esteban, un lugar fascinante tanto por dentro como por fuera, lugar de obligada visita. Nos tomamos una cerveza justo en el bar que hace esquina en la plaza y continuamos nuestro recorrido, de nuevo hasta Vaci Ucta donde comimos en los puestos callejeros con una excelente relación calidad/precio. [Si vais en Navidad, a mitad de la calle veréis un enorme árbol navideño y varios puestos de comida. No lo dudéis, comed ahí y no tengáis miedo al idioma, señalando y sonriendo se consigue cualquier cosa].

Bien alimentados, tomamos el metro hasta Arpad Hid y saliendo del metro (hay como un intercambiador de muchos autobuses), cogimos el autobús 26 hasta Isla Margarita, la cual sólo recomiendo visitar en primavera-verano, porque en invierno es un lugar oscuro y triste, lo cuento por experiencia propia.

Isla Margarita desierta

Isla Margarita desierta

Desde Isla Margarita caminamos para ver el Parlamento iluminado de noche, algo que recomiendo sobre todo por las vistas que contemplas desde los puentes. Ya en el parlamento tomamos el Tranvía 4 y volvimos a casa.

Día 2: Las joyas de Budapest

Este fue uno de los días estrella en nuestra visita a la capital húngara.

Lo primero que hicimos fue visitar el Parlamento de Budapest. Tanto su exterior, sobre todo iluminado, como su interior merecen una visita y fotos, cientos de fotos.

Parlamento de Budapest

Parlamento de Budapest

Sencillamente, espectacular. Se puede hacer visita guiada en español, reservando previamente. Para hacer esta reserva deberíamos seguir los siguientes pasos:

–       Comprobar los días y horarios disponibles aquí.

–       Mandar un email a idegenv@parlament.hu indicando cuántos seréis y que día solicitáis la visita. Hace esto al menos 10-15 días antes del día solicitado

–       Recibiréis la confirmación unos 5 días antes del día solicitado. Para que no os preocupéis y como referencia, nosotros enviamos el mail un 9-Diciembre y nos contestaron el 27-Diciembre, solicitando la visita para el 2 de Enero.

–       Ir el día indicado a la puerta X y os darán vuestras entradas.

–       Es importante llevar todos los pasaportes del grupo en caso de serlo.

–       Realizando estos sencillos pasos, evitaréis unas colas enormes y si sois ciudadanos europeos, la entrada será gratuita.

Tras visitar en profundidad el edificio por excelencia de la ciudad, fuimos en búsqueda de los zapatos del Danubio, una serie de zapatos situados a los pies del río, son curiosos, pero algo prescindible, aunque la estampa es de postal…

Reflexiones en los Zapatos del Danubio

Reflexiones en los Zapatos del Danubio

Desde ahí caminamos hasta el puente de las cadenas para adentrarnos en la otra parte de la ciudad: Buda. En esta primera ocasión, subimos en funicular, pero se puede subir fácilmente a pie.

La parte alta de Budapest, Buda, me pareció espectacular, destacando sobre todo el Bastión de los Pescadores, un lugar donde el tiempo se detiene y te permite contemplar toda la zona de Pest en detalle. Es un sitio fascinante, más cuando ves fotos antiguas y cómo fue construido. Las fotos desde aquí, tanto de toda la ciudad, como del parlamento en particular, son inmejorables y si coincide con el atardecer, será un momento muy especial.

Parlamento desde el Bastión de los Pescadores

Parlamento desde el Bastión de los Pescadores

La comida la hicimos en uno de los múltiples restaurantes de la zona que ofrecen menú, aunque la mayoría son bastante caros, al final dimos con la tecla en un sitio y por 10€ comimos bastante bien. Tras la comida, visitamos la iglesia de Matías, a los pies del Bastión de los Pescadores, que bien merece una visita. La zona de los alrededores del Castillo de Buda la dejamos para otro día, porque quisimos redondear la jornada con el crucero por el Danubio. Para ello bajamos caminando hasta llegar al muelle 7 donde salía el crucero Legenda, que durante 1 hora y con audio guía en español nos llevó a conocer los principales edificios de la ciudad, pero de forma detallada e histórica.

Y todavía quedaba poner el broche a este fantástico día. Para ello, quedamos con unos amigos y residentes en Budapest. Había insistido bastante en que nos llevaran a algún sitio auténtico y así fue. Estuvo muy a la altura. El Szimpla Kermotzi fue el lugar y se trata de uno de los bares en ruinas (reformados) más famosos de Budapest. Uno de los sitios más auténticos que he estado nunca, no sólo en Budapest.

Szimpla Kermotzi de Budapest

Szimpla Kermotzi de Budapest

Se trata de un bar/pub que te recibe en una casa antigua de 3 pisos con una entrada de faldones de plástico, propia de una cámara frigorífica. Luego, el ambiente es digamos especial, decorado con un vale-todo style. Tienen cerveza de fabricación propia y ofrecen comida, destacando la súper hamburguesa, aunque el resto de platos también eran grandes.

Día 3: Integrándonos en la cultura húngara

Tras 3 días en Budapest ya teníamos un control bastante bueno de la misma: transportes, calles, cambio de dinero, supermercados, comidas, etc. Era el momento de integrarnos plenamente en la misma.

El día lo comenzamos con la visita a la sinagoga de Budapest, uno de las más grandes de Europa. Un complejo a visitar y más, si nunca habéis entrado a alguna. Tras hacer una breve cola, compramos la entrada que nos ofrecía tour guiado en español y visita a sinagoga y museo. Conforme entras al recinto, empiezas a bucear en la historia, esa que nos enseña a la población judía como una de las más ricas del mundo (el oro destaca sobre manera y son grandes comerciantes) y una de las más perseguidas, con especial incidencia durante el periodo nazi en Alemania, pero que se extendió a todo su imperio, siendo Budapest un centro destacado del holocausto judío (esto lo vimos mejor en su museo días más tarde).

Interior de la Sinagoga de Budapest

Interior de la Sinagoga de Budapest

En el interior del recinto hay un cementerio con miles de víctimas y el árbol de los recuerdos, con los nombres de las personas que contribuyen a la conservación y mejora del lugar.

Con sensaciones encontradas, era el momento de seguir la integración húngara, así que nos dirigimos al mercado central, donde tras una visita por los puestos, seguimos la recomendación que había leído de comer en los puestos situados en la parte de arriba. La elección fue un éxito y es una de las experiencias obligadas en la visita a Budapest.

Muy bien alimentados, llegaba el momento de seguir disfrutando de la ciudad. El siguiente destino fue Plaza de los Héroes, otro lugar que no deja indiferente a nadie. Situada al final de la avenida Andrassy, se trata de una plaza enorme flanqueada por los grandes héroes del país. Sin embargo, Plaza de los Héroes no era nuestro destino, sino que buscábamos un momento de relax tras 3 días intensos caminando. El lugar elegido fue: el Balneario Szécheny. [Información útil: horario de 6:00 a 22:00 horas, metro: Széchenyi fürdö‎, línea M1 (amarilla)].

Balneario Szécheny de Budapest

Balneario Szécheny de Budapest

Un lugar impresionante, donde por sólo 10€, podrás vivir una de las mejores experiencias de tu viaje a Budapest. Es un balneario moderno (pulsera electrónica para la taquilla), pero clásico, con 15 piscinas (3 exteriores) a diferentes temperaturas, incluyendo 3 tipos de sauna. En verano debe perder puntos, por la cantidad de gente, pero en invierno (como fue nuestro caso), estar a 0º en el exterior y bañarte a 38º en el agua, no tiene precio. Sin duda, se convirtió en el sitio preferido de mis compañeros de viaje.

Tras 3 horas en el Balneario, volvimos a disfrutar de Plaza de los Héroes, tomar algunas fotos más y volver a casa muy felices, pero sobre todo relajados.

Detalle de Plaza Héroes de Budapest

Detalle de Plaza Héroes de Budapest

Toda la información práctica para tu visita a Budapest la puedes encontrar aquí, en nuestra guía.