Vista general del Monasterio de Petra

Localización y datos de interés

Petra es una ciudad del Reino Árabe de Jordania, ubicada en uno de los filos de la gran fosa del Rift. Está emplazada a 257 km. al sur de Ammán, la capital de Jordania y a unas dos horas al norte de Aqaba, puerto jordano sobre el Mar Rojo. Petra se encuentra a una altitud de 800 a 1396 metros sobre el nivel del mar en un valle de la región montañosa de Edom, al este del valle del Arabah

Jordania, limita al Norte con Siria, al noreste con Iraq, al este y sur con el reino de Arabia Saudita, al suroeste con el Mar Rojo (en el golfo de Aqaba), y al oeste con Israel y Cisjordania.

Su territorio ocupa una superficie de 92.300 km², por lo que su extensión puede compararse con la de Portugal o con el doble de Suiza.

Petra, en árabe, البتراء al-Batrā´. El nombre de Petra proviene del griego πέτρα que significa piedra, y su nombre es perfectamente adecuado; no se trata de una ciudad construida con piedra, sino, literalmente, excavada y esculpida en la piedra.

Datos útiles: horarios y entradas.

El sitio arqueológico está abierto de 6 de la mañana a 6 de la tarde en verano y de 6 de la mañana a 4 de la tarde en invierno.

Los precios de entrada a Petra son diferentes para locales y extranjeros, según el número de días y el número de días en Jordania.  Se compran en el Centro de Visitantes, situado a la entrada de la maravilla.

Así tenemos las siguientes tarifas:

a) Visitantes con al menos una noche en Jordania

  • 1 día: 50 J. D.
  • 2 días: 55 J.D.
  • 3 días: 60 J. D.

b) Visitantes que van a Petra el primer día tras su llegada a la frontera:

Entrada: 90 J. D. (Se obtiene un reembolso de 40 J. D. al siguiente día).

* Los niños menores de 12 años tienen la entrada gratuita.

Petra de noche.

Durante la noche, todo el camino de entrada desde el inicio del Siq hasta el Tesoro (Al-Khazneh) se ilumina con 1500 velas y se ambienta con música beduina. La experiencia se convierte en algo inolvidable, te trasladas al pasado y sientes que Petra te transmite toda su magia.

  • Este recorrido se realiza 3 veces por semana: lunes, miércoles y jueves.
  • La duración es de 2 horas, comenzando a las 20:30 y terminando sobre las 22:30.
  • El precio de la entrada es de 17 J. D. Se puede comprar en las tiendas del centro de visitantes, agencias locales o en la recepción de algunos hoteles.
Vista general del Monasterio de Petra

Vista general del Monasterio de Petra

La maravilla de Petra.

¿En cuánto tiempo se recorre Petra?

Depende de la edad, del estado físico y, por supuesto, del grado de detalle con el que cada uno quiera ver las cosas. Lo habitual es estar 2 días, pero se pueden dedicar hasta 3 días para contemplar todos los atractivos de la maravilla.

[Conoce todos los detalles de nuestra visita a la maravilla: Un día en Petra]

Tumba del obelisco y triclinium de Bab as-Siq.

Un precioso monumento y un perfecto ejemplo de la unión artística de estilos entre el Este y el Oeste. El obelisco es obviamente una influencia egipcia; el nicho entre los obeliscos es de influencia grecorromana. El triclinium es una cámara con tres bancos cuyo objetivo, en la época nabatea, era la celebración de las fiestas sagradas, que tenían lugar cada año en honor de los muertos.

El Siq.

La antigua entrada principal a Petra. Este afamado pasadizo es el que conduce a la ciudad de los nabateos. Una impresionante garganta, estrecha y profunda de 1200 metros de longitud de abrumadora belleza natural.

Llegar allí es verdaderamente impactante: una ciudad entera con influencias estilísticas de diferentes orígenes. Sin embargo, es un sitio no apto para claustrofóbicos debido a su ancho reducido.

Este desfiladero es gobernado por un silencio único que sólo se interrumpe por el canto de algún pájaro o por los pequeños movimientos de las higueras que crecen en sus paredes. Los dibujos y tallados de sus paredes abren la imaginación del viajero, aunque todo el tiempo uno tenga la sensación de que el misterio y los secretos de este lugar son infinitos. Al final del camino se llega al Tesoro.

Desfiladero del Siq

Desfiladero del Siq

Al-Khazneh (El Tesoro).

El emblema de Petra. Se trata de una fachada de 30m de ancho y 43 de alto.

Este edificio de tonalidad rojiza y de un estilo clásico indiscutible, se lleva todos los aplausos. Data del primer siglo AC como tumba para un rey. Algunos investigadores creen que fue reutilizado como templo. Tanto por afuera como en el interior, las columnas marcan una presencia importantísima. Uno se siente realmente pequeño en ese lugar tan grande.

El Tesoro de Petra

El Tesoro de Petra

Calle de las Fachadas.

Es la principal calle de la ciudad y eso se hace notar. Caminando por ella se llega a los monumentos más importantes y a los tesoros variados que encierra Petra. La calzada lo lleva al teatro que tiene capacidad para 7000 personas. Fue construido originalmente por los nabateos y posteriormente fue ampliado por los romanos.

Tampoco faltan los vendedores callejeros, que por un módico precio ofrecen todo tipo de artesanías tradicionales.

Calle de las fachadas en Petra

Calle de las fachadas en Petra

El Teatro

Este teatro, que data del siglo I a.C., fue originalmente construido por los nabateos en el siglo I, con una capacidad de 3000 espectadores, y luego fue ampliado por los romanos en el 106 E.C. a 7000 espectadores. Su aire griego no pudo ser destruido por el terremoto que azotó a Petra en el siglo IV, y la estructura está tan bien hecha que aún se conserva.

El teatro fue descubierto en 1961 y sacado a la luz por un equipo de arqueólogos americanos.

Las Tumbas Reales

Este complejo de Tumbas colectivas guardan los restos de los más importantes personajes de Petra, reyes incluidos. Lo mejor es que por las invasiones que sufrió la ciudad, se encuentran tumbas de diferentes estilos y cada uno difiere tanto del otro que son reconocibles a primera vista. Así, lo corintio se mezcla con lo bizantino, en un paseo por la historia de la arquitectura y de las civilizaciones antiguas, con una belleza y valor incalculables.

Como esculpidas por el viento, más de 500 tumbas decoran las paredes rojizas del valle en el que se enclava la que fue capital nabatea. La luz escoge caprichosa su tonalidad, siempre en la gama de los rosas, decorada con vetas amarillas, blancas, verdes, naranjas y grises.

Tumbas reales en Petra

Tumbas reales en Petra

La Tumba de la Seda destaca precisamente por el color de su fachada, así como la Tumba Corintia se distingue por la bella combinación de sus elementos clásicos y nabateos. La de la Urna, que posteriormente fue transformada en una iglesia bizantina, contaba con una habitación inmensa en su interior, que quizás servía de triclinio para festejos funerarios.

El Decumanus.

Este es el camino de origen romano, que lleva a diferentes edificios de la ciudad. Se caracteriza por su pavimentación, algo poco usual por estas tierras llenas de polvo. Recorrerlo se vuelve casi una obligación.

Qasr al Bint.

Este enorme Templo nabateo que sobresale en el camino es otra de las maravillas de Petra. Fue uno de los principales templos de la ciudad y una de las pocas estructuras construidas, en vez de tallada en la roca.

Seguramente perteneció a la familia real y se supone que cumplía la función de ser un lugar de ritual al dios Dushara. No está hecho en piedra y eso lo diferencia del resto de los templos y edificios de la ciudad. Destruido por un terremoto, fue reconstruido más tarde.

Al Deir (el Monasterio).

De dimensiones mucho mayores y menos ornamentado que ‘El Tesoro’ simboliza su grandeza, su inmensidad, su poder. Igualmente labrado en la montaña, pero no dominado por ella y pese a estar inacabado es estremecedor. Para llegar hasta él son más de 800 los escalones de la montaña que hay que subir.

La zona abierta frente al monumento era un lugar de reunión, siendo más tarde, en la época bizantina, fue utilizada, con toda probabilidad, como iglesia. En la cima, además del altar, pueden verse dos obeliscos de 7 m de altura que representan a los dos dioses más importantes: Dushara y Al ‘Uzza.’

El Monasterio en Petra

El Monasterio en Petra